Berlín is Tropical con SON CREMITA + Martín Bruhn DJ Set

Café Berlin & Salsódromo Mad presentan Berlin is Tropical: una noche para disfrutar de la música en directo; Salsa, Boogaloo, Mambo, Cumbia, Pachanga y muchas más músicas afroantillanas y del Caribe. Antes de cada concierto tendremos una clase de baile, para que aquellas personas que se acercan por primera vez a vivir una noche de Berlin is Tropical. Y después del concierto nos acompañarán dj´s y pinchadiscos con Sesiones Los Hijos de Doña Lola  para seguir gozando con el sonido clásico y moderno que se fusionan para llenar la pista de baile;  y recuerda baila como tu quieras, que se soltaron los caballos!

Martes 19 de julio:  Son Cremita + Martín Bruhn DJ Set

Son Cremita

Son Cremita nace en el año 2010 del mestizaje del barrio multicultural de Lavapiés donde los latinos se encuentra con los castizos. Músicos procedentes de Venezuela convergen con personajes autóctonos de Madrid. Su sonido y su puesta en escena recuerdan a las pequeñas orquestas que animaron el despertar salsero de los años 70 en Nueva York y Latinoamérica.

Cachao, La Fanial All Stars, La Banda Sigilosa, Oscar de Leon, Gonzalo Grau y la clave secreta, La septima Bohemia, Ray Barreto, Descarga Boricua, Guaco, Ismael Miranda, Sabor & Son, El Bloque 53, La Dimension Latina, Grupo Mango, Bobby Valentin, Adrenalina Caribe, El Gran Combo de Pto. Rico, Batacumbele, los Munequitos de Matanzas, Eddy Palmieri, Ismael Rivera, Joe Cuba, La Salsa Mayor, Alfredo Naranjo y todos los rumberos buenos que vacilan de verdad!

Martín Bruhn

El argentino Martín Bruhn, gigantesco percusionista, incombustible allnighter y frontman de inigualable carisma, se pone al frente de la velada en el Berlín con el objetivo de poner al rojo la pista de baile y raptar hasta la madrugada a los danzantes.

Combinando música en directo y DJ sets, Bruhn salta del género latin al floklore, del dance al house, del rock al drum & bass, del disco a la canción… En un espectáculo en el que priman la improvisación, la diversión y una bendita y rítmica locura, que se ha convertido en un clásico de las madrugadas en la capital.

Si Bruhn no te hace bailar, amigo, es posible que estés muerto.