JÓVENES CLÁSICOS DEL SON presentan “De todo un poco”

En el año 1994, un grupo de jóvenes y talentosos músicos cubanos se reúne con un objetivo en común, rescatar el clásico y un tanto olvidado Son cubano. Así surgen, bajo la dirección del visionario Ernesto Reyes Proenza, más conocido artísticamente como “Palma”, anteriormente instrumentista de la Banda de Cándido Fabré, los Jóvenes Clásicos del Son, con el formato y el estilo de un septeto de música tradicional, compuesto por: contrabajo, guitarra, tres, congas, bongos, percusión menor y voz. El nombre del grupo estuvo relacionado con el hecho de establecerse siendo jóvenes menores de 35 años pero con una mirada al siglo pasado según el estilo y sonido que estaban implantando.

Desde 1995, los Jóvenes Clásicos del Son emprendieron numerosos viajes compartiendo escenario con grandes músicos cubanos e internacionales, incluyendo Wynton Marsalis y Compay Segundo. Algún miembro de la banda llegó a trabajar junto a Sampling y Peter Gabriel. Se suman a la lista Oscar de León, José Alberto el Canario, Rubén Blades, Luther Vandross, Harry Belafonte, Natale Cole, Buena Vista Social Club, Van Van, Chucho Valdés, Stephanie Mills, Babyface, Cachaito, entre otros.

El éxito del grupo aparece tras grabar su primer disco: No pueden parar, con el cual reciben el premio al mejor grupo del año (1997) en Cuba. Este premio les abre las puertas a la radio y a la televisión, así como a todos los eventos musicales más importantes dentro y fuera del país.

Tienen una personalidad artística muy definida, que conjuga el concepto tradicional con las más recientes tendencias musicales, realizando extraordinarios arreglos donde se puede percibir como sutilmente fusionan la raíz con ritmos como el Jazz, el Blues o el Funk.

Con la fuerza interpretativa que los caracteriza en escena, le devuelve al son cubano la frescura y la autenticidad que hizo de este ritmo el preferido dentro del amplio espectro de los ritmos bailables de la Isla, por lo que son capaces de hacer bailar a miles de personas en los más brenombrados festivales de Jazz del mundo.

En la discografía de Jóvenes Clásicos del Son ya se cuentan 8 fonogramas: No pueden parar (Artcolor, 1996), Fruta Bomba (Tumi Music, 1999), Tambor en el alma (Tumi Music, 2001), Menos Jóvenes, más Clásicos (Unicornio, 2005), Lo mejor de los Clásicos del Son 2008), Cantan en llano (Colibrí, 2011), Pedacito de mi vida (Independiente, 2014), El Bar de Paco (PICAP, 2016).